Cuando intentas de todo: Borrar del teléfono, de facebook, del correo, romper sus cartas, eliminar las fotografías, y a pesar de intentar no poder conseguir borrar a esa persona de tu cabeza. Porque hay un lado de nosotros que no podemos controlar y nos cuesta asumir que se requiere del tiempo para sanar las cosas y olvidar los sentimientos.... En ese momento aparece la impotencia. Porque no queda más que esperar, que seguir sufriendo sin poder hacer nada.
Esta ilustración va dedicada a todos aquellos que sufren por amor sin poder hacer nada al respecto y sólo dependen del tiempo para sanar las heridas. A ellos les digo que agradezcan el dolor así como las alegrías. Porque sin sufrir no sabríamos valorar los momentos de felicidad. Sin personas inadecuadas no sabríamos escoger a las adecuadas. La vida se trata de lecciones y desafíos. Y cuando superamos una meta, luego miramos el pasado y nos damos cuenta de que cada vez vamos siendo mejores: más valientes, más directos, más honestos, más seguros de lo que queremos. Sufrimos pero aprendimos. Es un largo camino hasta llegar al indicado.
No se rindan jamás!
Nicol.
















