23 dic. 2016

Atrapada

Es como si estuviera atrapada aquí.
Aquí en mi casa. Recorriendo una y otra vez sus habitaciones, como si no me las supiera de memoria. Porque ya se ha convertido en una parte de mí.

Es como si estuviera atrapada aquí.
En esta ciudad. Porque es inevitable la comodidad de ver pasar todos los días  la misma gente, saber exactamente cuándo doblar y detenerse  mientras estás caminando por la calle, sin mirar nada ni nadie porque nada de eso es interesante. Es difícil salir de eso. De un lugar conocido, de algo a lo que te has acostumbrado. Aunque te haga feliz, o ya no te haga feliz, o estés aburrida. Sigues allí porque es lo más cómodo. Porque cambiar significa mucho.

Es como si estuviera atrapada aquí.
En mis pensamientos.
Siempre.
Siempre.
Y no es una exageración el repetir la palabra siempre.
Aunque esté la persona que yo más quiero hablándome de algo interesante, muchas veces mis pensamientos me atrapan y me hacen estar en un lugar que no es aquí ni tampoco allá.
Es un lugar mío. Puede que sea agradable, o a veces no.
Pero los pensamientos se repiten muchas veces, y me hacen creer como realidad cosas que puede que sean sólo ideas mías.
Pero son mis pensamientos.
Es mi realidad.
Y me atrapa.

Es difícil salir de todo eso y ser libre.
Siempre luchamos por defender la libertad.

Pero muy pocos ven que la misma  jaula somos nosotros.

23 nov. 2016

Yo te reconocí.
Al mirar tus ojos y estar entre tus brazos supe quién eras.
No te vi yo, te vio mi corazón.
En un momento equivocado, para mi, para ti.
Tú estabas distraído, escuchando los sonidos en otro lugar.
Mientras yo contemplé todas esas chispas que se formaban al abrazarnos.

He luchado contra esto, contra mí.
Contra todo el mar que siento.
Para salir de este lugar equivocado.
Y el tiempo me ha enseñado que tal vez la mejor lucha
es dejar de luchar.
Hacer que nada pasa, olvidarse del reloj
vivir como un loco, sin importar los días, las horas,
ni cuántas veces te vienes a dormir a mi cabeza.
Sólo por fastidiar.
Justo en las noches,
a esa hora en que todos se callan, tú me hablas las cosas de ayer.

Un día despertaré y dejaré de sentir.
Me conformaré de pensar que tal vez tu y yo
en un universo paralelo
o quizás en otra vida.
En alguna otra oportunidad , entre esos abrazos y miradas
también sabrás quién soy.


20 jul. 2016

Realidad

No te puedo llenar la cabeza de esperanzas y decirte que el amor verdadero y el alma gemela existen y los vas a encontrar.
Al igual que tú no sé si existen. 
Puede que queramos creer que existe y nos hagamos esa idea al conocer a alguien, puede que sólo le pase a algunos pocos, puede que exista pero no necesariamente en una pareja.
Creo aún que tengo toda una vida para descubrirlo.
Lo único que puedo decirte es que si pierdes un amor no tengas esa idea de que has perdido al amor de tu vida. Nadie sabe quién es el amor de su vida hasta que su vida termina.  Puedes tener un amor, dos amores, o muchos, y enamorarte muchas veces, así como también hay gente que se enamora sólo una vez. Pero no hay una regla para eso. Todos estamos aprendiendo y nadie es experto.
Y aunque el amor de pareja sea muy bonito y eleve nuestras energías, la única persona que será 100% fiel a ti siempre y se quedará contigo toda la vida eres tú mismo. Es por eso que es tan importante quererse antes de querer. Si no aprendes eso puede que nunca aprendas a amar de verdad.
Suerte en tu búsqueda.


Nicol.

18 ene. 2016

Cárcel

Te quería. Te amaba. Hasta ese momento creía saberlo, lo sospechaba… Pero sólo vine a confirmar lo estúpida que había sido por ti hasta que nos separamos y enloquecí. No pude olvidarte. Me convertí en llanto. Mis días eran lluvia. Todo era lluvia, adentro y afuera. Y pasaba el tiempo y la lluvia seguía ahí. Pasaban los días, los meses, los años, y tu nombre seguía siendo ese escalofrío que invadía todo mi cuerpo. A veces se estremecía tanto que sentía como si hubiese visto un fantasma. Ahora sé que era miedo; Desconocía qué tanto podías desmoronar y destruir en mí, y a eso temía, porque tu eras el dueño de todo eso. Determinabas todo, mi sonrisa y mi tristeza. Eras una cárcel. Creada especialmente para mí, y pasé en ella mucho tiempo, tanto que perdí la noción de los días y de las estaciones. Tanto que ya no me importaba tenerte ni ser tuya. Al final sólo quería salir, ser libre de nuevo, salir de esa cárcel que llevaba tu nombre.